Cuando se nace mala, una no puede evitar ese picorcillo interior que le llama a morder pequeños perritos por la calle cuando sus dueños no le ven. Para un individuo realmente malo, no hay nada como huir de la escena tras cometer una de esas fechorías.

martes 19 de mayo de 2009

Para la cuñá

Marieta, mira este blog, y fíjate en la entrada del 26 de abril de este año, la que se llama "Soy adicta" (no te pongo el enlace directo al post porque no tiene)
¡Ah!, y miiraaa:
Lo que es yo, no me pienso sentir ni un poquito culpable: al fin y al cabo es el único lapsus marujil que pienso permitirme de aquí a que me muera... ¡Así que a disfrutarlo!