Cuando se nace mala, una no puede evitar ese picorcillo interior que le llama a morder pequeños perritos por la calle cuando sus dueños no le ven. Para un individuo realmente malo, no hay nada como huir de la escena tras cometer una de esas fechorías.

lunes 16 de junio de 2008

El beginning

Aquí empiezo la andadura blogera con un pequeño discursillo entusiasta (ejem, ejem):

Ya que todo el mundo le dedica entradas a mi sobrina (incluso sus padres, vaya desfachatez que tienen algunos, y no me gusta criticar pero la vecina del quinto...), me veo en la ardua y desagradable tarea de tener que recordar al resto del mundo que es MI sobrina, y por eso, a todos aquellos que me han robado la exclusiva...








CABROOONEEEEEES!!!!


Mi venganza será terrible... de verdad... Jo